Todavía oscura

Autor(es): Ale Pastore
Páginas: 120
Medidas: 14.8 x 21.00
Tipo de tapa: Blanda/Sobrecubierta

Qué gran experiencia es leer a una poeta que tiene tan claro el oficio de escribir. Sus poemas son textualidad, tejido, textura y trama que viene a ella con el movimiento de palillos de la abuela que aplaude desde su ovillo de palabras sonoras, las cuales se unen a la mirada de la madre que atrapa el mundo con sus luces y sombras mientras junta lo inefable sobre una tela-página. Entonces, emerge Ale Pastore, que aprendió las lecciones de las mujeres creadores de su vida y toma la posta para unirse y homenajear al género en su discurso lírico. Y ese es el gran secreto de la poesía: la alquimia que surge dominando en dosis exactas la mirada y la palabra que se abrazan y estallan en versos frescos, ominosos y llenos de significado.

Teresa Calderón/Santiago de Chile

El lirismo —como ha señalado Jean Michel Maulpoix— no le da la espalda a este mundo: vuelve aquello más próximo y más sensorial confrontándolo con lo que no lo es. Tal es el curioso saber del poema: al frecuentar lo imposible se le toma la medida a lo posible. Ale Pastore en Todavía oscura se abre al mundo y sortea en sus poemas la posibilidad de silabear con los sentidos. Lo lírico no es lágrima o ceniza, sino el equilibrio de la voz entonada sin tiempo. Así se presentan cuadros de la memoria, devenires del presente donde pesa la piedra y se siente el aire del árbol. Este libro comprueba que el lirismo es la celebración de la vida, materializado en figuras claves como la madre, la abuela o las hermanas, la casa del porvenir, y las uñas de eros. Ale Pastore trabaja con denuedo en la precisión de las imágenes, sabe agrupar versos que se lanzan desmedidos para zanjar una trama particular, Por ahí vuelan pájaros, arboledas, algunos jeans y obras de arte. El corazón convoca su vuelo, una llama viva los enciende. Todavía oscura es la plenitud de la claridad. Oscura es la noche o el ave, el día pleno cuando se levantan las flores. En este libro la poeta forja su palabra con sabiduría y madurez. Descree en la falsa inspiración y se evoca al trabajo sereno de la corrección constante. Frecuenta lo imposible para tornarlo factible: La vida quiere más vida, donde no cabe.

Miguel Ángel Zapata/Lon Island

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